¿Qué es la ecografia 4D y para qué sirve?Mujer embarazada sosteniendo su barriga antes de una ecografia 4d

Todos sabemos lo que son las tres dimensiones. Y gracias a nuestro amigo Einstein, también conocemos la existencia de una cuarta dimensión: la del tiempo. Así que podemos entender una ecografía 4D como una ecografía en tres dimensiones que se mueve, que va cambiando en el tiempo. En otras palabras: es como un vídeo, una película.

 

La evolución de la tecnología nos ha permitido algunos avances realmente interesantes. De hecho, gracias a estas técnicas, podemos hablar de revolución dentro de la ginecología, la obstetricia y el control prenatal.

No hace tantos años, cualquier mujer embarazada que acudía a su ginecólogo tenía que hacer un buen uso de su imaginación para poder intuir que tras esas manchas blancas en la pantalla se escondía su bebé. Era todo un ejercicio de creatividad. Ahora, gracias a este tipo de sonogramas no solo ganamos con un mejor y más completo diagnóstico prenatal, son también los futuros padres los que se benefician en el terreno emocional, fortaleciendo vínculos y almacenando recuerdos.

¿Qué ventajas tiene?

Para empezar, dejemos claro que esto no es una competición, a pesar de que el nombre nos haga pensar que las ecografías tradicionales en dos dimensiones han quedado obsoletas, en absoluto esto es así. El hecho de ser más novedosa y avanzada no implica que en el ámbito del diagnóstico nos dé mejor información o que deba reemplazar al ultrasonido convencional. Más bien podemos hablar de complementariedad, o en otras palabras, que la información que podemos extraer de cada una de estas técnicas, se suma para un resultado más preciso.

En cualquier caso su completa adopción es solo una cuestión de tiempo, porque aquí entran en juego otros parámetros como pueden ser los medios y el equipamiento de las clínicas o inclusive la experiencia acumulada y el arraigo del profesional, ya que las ecos en tres y cuatro dimensiones son relativamente nuevas en comparación a los más de 40 años que llevamos con las convencionales.

En cualquier caso los estudios afirman que las ecografías en 3D/4D aportan, por sí solas, suficiente valor diagnóstico en el examen de la anatomía fetal y en la detección de anomalías congénitas. (¿Qué aportan las dos dimensiones a las ecos en 3D/4D? Journal of Ultrasound in Medicine) [1] 

Desde el ámbito del diagnóstico, al permitir una mejor visualización del feto, esta eco puede facilitar la detección de anomalías como el labio leporino, la espina bífida, problemas de corazón o defectos del tubo neural entre otros. Esto presenta una gran utilidad, ya que permite una mejor planificación y respuesta para cuando nazca el bebé.

Una gran ventaja la encontramos en el formato de estas imágenes, ya que al ser procesadas por ordenador quedan almacenadas, reduciendo así el tiempo de exposición necesario a los ultrasonidos para poder evaluar con más calma dichas capturas. Del mismo modo, es completamente normal pedir una eco 3D/4D adicional tras detectar alguna anomalía en una ecografía convencional.

¿Tiene algún peligro?

Para no alarmar a nadie, la respuesta simple es no, aunque con algunas puntualizaciones. La ecografía es una técnica no invasiva que no utiliza radiaciones ionizantes, a diferencia de los rayos X o la gammagrafía. Sin embargo, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha advertido sobre el uso y abuso de estos procedimientos.

Aunque no hay pruebas de que haya perjuicio alguno a causa de las imágenes de ultrasonido y los monitores de ritmo cardíaco, es importante que se haga un uso prudente de estos dispositivos, por parte de prestadores de servicios de salud capacitados. (Dr. Shahram Vaezy, PhD, ingeniero biomédico[2]

Pero no debes olvidar que algunas de las empresas que ofertan este tipo de servicio tienen como finalidad el recuerdo, el producto en sí, no el diagnóstico médico. Esta es la mayor diferencia a la que deberías prestar atención, la falta de regulación en un sector en auge que puede atraer a los “no tan” profesionales. Al contrario que ocurre con los técnicos de ultrasonido y ecografistas, al no estar regulado en muchos países este sector, se puede dar el caso en el que un operador no haya recibido un curso de formación siquiera. Aunque este sería el peor escenario posible, debes usar tu sentido común. Consulta opiniones sobre la clínica o el centro, y si algo no te convence, simplemente busca otra.

Si bien el uso de las ecografías 3D y 4D comenzó allá por el año 2000, es ahora cuando la conocida como ecografía emocional está experimentando el verdadero boom. Y tiene sentido, ya que es sin duda una experiencia verdaderamente emocionante para los padres. Imagina poder ver por primera vez los rasgos de tu bebé definidos, sus gestos, sus muecas, el cómo se lleva sus manitas a la boca… Para cualquier padre o madre es algo irrepetible, fuera de lo común.

Y es por esta misma razón que se aconseja la prudencia y la cordura a la hora de realizar las ecografias 4D: no se debe abusar. Es entendible que tras vivir por primera vez esta experiencia, quieras repetirla cuanto antes, ver cómo va desarrollándose tu bebé a cada semana, pero quizá sea prudente que te controles. Aunque la evidencia científica nos afirma que el uso de los ultrasonidos en estas técnicas es completamente seguro y libre de riesgos, numerosas organizaciones advierten que desconocemos los peligros derivados de una sobre-exposición a estas ondas, al igual de los riesgos que conlleva una manipulación por personal no cualificado.

Hay numerosos estudios, algunos alarmistas y otros que seguramente muestren un exceso de permisividad debido a intereses particulares, así que siguiendo de nuevo con la lógica, plantéate si sería sano crear tu Gran Hermano particular con un transductor las 24 horas del día apuntando a tu barriga. Los excesos nunca son buenos, ¿verdad?

¿Cómo se ve una eco 4D?

La tuya será infinitamente mejor, eso lo sabemos. Pero al menos puedes hacerte una idea con el siguiente vídeo. ¡Buena suerte!